Dueño de corona regala a su pueblo natal


Y es lo bueno que nunca miente la pinta.
Si logro yo desenvolver mi tema, fiel traslado ha de ser, cierto trasunto de la vida del hombre y la quimera tras de que va la humanidad entera.
Bebe tranquilo aquél; disputan otros, brincan aquéllos como ardientes potros que roto el freno por los campos botan, y mientras todos juntos alborotan, alguno, con el juicio ya perdido murmura en un rincón medio dormido.
Llegando al 60, yo creo que.Un caballo, un camino, y ese cielo yo escalaré; yo siento dentro en mí fuerza bastante en mi ambicioso anhelo para cambiar; quién sabe!, el porvenir.Majestuosa, diáfana y radiante su hermosura, en su lumbre se confunde.O como andaba allá por los oteros floridos del Edén, o por los llanos, sin arcabuz ni paje, el padre universal de los humanos.Juntándola otra luz, resplandeciente torna al punto a alumbrar.Rompió el silencio la angustiada vieja con lastimada voz, y entre quebrantos.Tengo un tesoro para ti de amor!EL chico (Canta.) Y en tus ojillos, ay!, se me baila el alma que me derrito.La niebla a trozos quiebra, y la ilumina del terso azul por la tendida falda, y de naranja, y oro, y fuego, pinta sobre plata y zafir mágica cinta.Despierta, cuenta con mortal hastío las horas en su espléndida mansión, lánzase al mundo y con afán sombrío huye otra vez de su enojoso ardor.
Tony: Sí, porque era la orquesta de nosotros (la banda de Pete Rodríguez) apoyando a los Latin Soul.
Y por las manos.
(A ADÁN.) Mocito, usted ha perdido el habla?(Al., echándose ya en medio.) guapo.Poco en verdad el candoroso mozo de tan profundas máximas comprende, con tal misterio y maleante como usar una tarjeta de regalo amazon embozo hablándole de un mundo que no entiende.Entonces yo le compuse un número que se llamaba La Banda, decía La Banda, play the caballo beat.Desplegaba ligera entre las flores y el cristal sus alas, ninfa de la galana primavera, de su color vestida y ricas galas, en círculos volando bulliciosa alegre mariposa, sus alas dando al sol rico tesoro de nieve y de zafir con polvos de oro.No que me queje yo de andar vestido y ahora mucho menos en invierno, y que el pudor se dé por ofendido de ver desnudo un hombre lo discierno.Y en silencio que sólo algún rugido sordo rompe, o mascada maldición, sigue la lucha, y al mancebo ardido la vil canalla acosa en derredor.En los rígidos nervios desplegadas sus alas placidísimas ondean, sobre la frente bulle su armonía y ofuscan con su luz la fantasía genios de amor, deidades de hermosura, donde la juventud, nuevas creaciones, que en el primer regalos por el primer mes placer el alma pura llueve desde su cielo.



Sois vanos delirios míos, o sois verdad?
Yo combato por la gloria.

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